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Fichas de personajes para novelettes

Parto de la base de que conoces la FdP (Ficha de Personaje) y que, por lo tanto, sabes qué datos básicos deberías incluir. Sin embargo, la información acerca de las FdP suele estar orientada a novelas, es decir, incluyen mil y un detalles para que conozcamos en profundidad a nuestro personaje y le dotemos de redondez y realismo durante páginas y más páginas. Según dicen, cuanto más sepamos de él, mejor.

La extensión de una novelette es menos de la mitad de una novela. La historia es más breve, no hay espacio para desarrollarla, igual que no hay espacio para desarrollar más al personaje. ¿Necesitamos entonces ser tan exhaustivos con la FdP? Pues no, la verdad es que no. Tomaremos nota de lo imprescindible, de lo importante, de lo relevante y de un poco más; siempre un poco más.

Al igual que con las novelas, la fichas de personajes de las novelettes se empiezan en cuanto tenemos la idea y se terminan cuando nosotros decidimos terminar. No es algo que hay que hacer antes de empezar a escribir, sino durante la escritura. Esto no significa que hay que dedicarle tiempo como a la planificación, sino que la iremos rellenando cuando lo necesitemos, cuando se nos ocurra algo o la historia nos obligue a pensar en ese algo.

Para dejarlo claro desde el principio, te recuerdo que no hay límites estrictos en este oficio, ni mínimos ni máximos. Si tú quieres hacer una FdP muy completa, hazla. Si quieres hacerla con cuatro datos pelaos, pues con cuatro datos se queda. Es más, si no te apetece hacerla, si crees que no la necesitas porque ese personaje es una copia exacta de alguien que conoces muy bien, eres libre de no anotar ni un solo dato. Y si quieres terminarla antes de escribir la primera línea del primer borrador, pues, oye, tu escritura, tus normas. Y ahora, sigamos con el tema de hoy.

Te decía que las novelettes son bastante más cortas que una novela. Esto significa que nuestros personajes tienen mucho menos tiempo para desarrollar su arco, menos sitio para mostrarse en todo su esplendor, menos oportunidad para que los conozcamos en detalle.

Nosotros, sus creadores, somos responsables de darles todo lo que necesitan y un poco más (recuerda, siempre un poco más). Es como ser profesor, que tienes que saber más que lo que vas a enseñar, pero no necesitas saberlo todo.

Ya sabemos -porque te lo he contado aquí, aquí y aquí– que las novelettes no tienen subtramas y el número de personajes es muy bajo. Sus historias se centran, por norma general, en un episodio en concreto. Puede que no lleguemos a conocer a nuestro protagonista en diferentes situaciones que requieran que sepamos cómo va a reaccionar externamente ante lo bueno, lo desagradable, lo imprevisto, lo cotidiano. Sin embargo, sí que necesitaremos conocerlo a nivel emocional, cómo le afectarán esas situaciones de manera interior.

Vayamos con un ejemplo. Tal vez, no necesito pasar tiempo pensando si le gustan los perros o si prefiere los gatos. Es posible que no me aporte ningún valor saber cómo se comportaría en una cafetería en la que unos niños no paran de correr y gritar. Es posible. Si no es relevante para la historia de ninguna manera, será perder el tiempo y eso no nos lo debemos permitir.

Qué incluir en la ficha de personaje de una novelette

En mi opinión, los datos físicos son importantes tanto para novelette como para novela, sea corta o larga. Visualizar a nuestro personaje nos ayuda a visualizar la escena. Incluye todo lo que necesites: cicatrices, color de pelo y ojos, si lleva pendientes, cómo viste, qué tatuajes tiene. Todo lo que a ti te ayude a familiarizarte con él, ella, ello, persona, dragón, alien, mutante.

El pasado del personaje. Aunque no siempre será imprescindible en profundidad para una historia de menos de 18.000 palabras, es interesante planificar una biografía a rasgos generales. Otra vez, no hace falta saberlo todo (era buen estudiante, le encantaban las mates, ayudaba a su abuelo en la granja), sino lo necesario para entender por qué es como es, por qué reacciona como reacciona. El pasado nos ayuda también a completar la parte psicológica de nuestros personajes, pero sin necesidad de saber cada detalle de la infancia y adolescencia.

No debemos pasar por alto su personalidad ni su carácter (recuerda que no son lo mismo). En este punto, no importa la longitud de tu historia -excepto si es relato corto-. Tienes que conocer a tu personaje, tienes que saber si es tímido, optimista, cobarde, alegre, solitario, trabajador, obsesivo. Cada rasgo que le adjudiques tiene que mantener una constancia lógica durante todo su trayecto por tus páginas. Si es alguien sociable a quien le gusta estar siempre acompañado, no puede rechazar todas las invitaciones que le lances.

Lo bueno es hacer una pequeña mezcla de rasgos, pero en una novelette es más importante que los altibajos del personaje no sean excesivos, que no descoloquen al lector. No se trata de mantener a tu protagonista en un constante encefalograma plano, pero tampoco que sorprenda cada una de sus reacciones.

Siempre un poco más

Lo que sepas de más, no te estorba y te puede ayudar a crear el conflicto o el final. No te lo tomes como un «tengo que poder responder cualquier pregunta que me hagan de mi personaje», sino como un «me pregunto cuál es su peli favorita y por qué». Si te surge la pregunta y quieres contestarla, pues contéstala, pero no te fuerces a buscar preguntas cuya respuesta no vas a necesitar.

Para los personajes de novela, tenemos el truco de hacerles los test que aparecen en las revistas o el de imaginar situaciones y pensar cómo reaccionarían (si se queda atrapado en un ascensor, si le despiertan de la siesta para venderle algo, si un camarero le lleva una consumición equivocada).

Si alguno de esos tests o de esas situaciones te va a aportar algo relevante para tu personaje de novelette, adelante, diviértete. No tiene que ser algo que vaya a aparecer en la historia, sino que te ayude a ti a entender mejor el arco de evolución. Eso significa saber un poco más; tener datos que no le contamos al lector, pero que han servido para crear personajes redondos y creíbles.

Esa información extra puede estar al final de la FdP, como un añadido de formato libre que te permite añadir tus propias preguntas y respuestas, ya sea para novelettes como para novelas cortas y largas.

Resumiendo

Una novelette también necesita su ficha de personaje, pero no va a ser tan extensa como la de una novela. Los datos físicos los mantenemos, pero los psicológicos, los del pasado y otros, los minimizaremos hasta donde nos sintamos cómodos. Sigue tus propias normas planificando a tu personaje; hazlo de la manera que mejor se adapte a ti.

¿Te gusta completar todos los apartados de la ficha de personaje con todos sus detalles? ¿Rellenas sólo lo que necesitas? ¿Cuándo la empiezas y cuando la das por terminada?

Si te has perdido algún enlace durante el artículo, te los dejo aquí.

Entre el relato y la novela

Qué es una novelette

Nueve ventajas de escribir novelette 

Eres escritor, no profesor

3 comentarios en “Fichas de personajes para novelettes”

  1. Leyendote, quizá deba hacer mis fichas más complejas. Yo solo pongo estos apartados:

    Nombre
    Edad
    Altura
    Peso
    Aspecto físico
    Personalidad
    Habilidades
    Curiosidades

    Y tampoco suelo rellenarlos con todo detalle. Por ejemplo, si un personaje es alto, musculoso, calvo y tuerto, pongo eso, pero no pongo de qué color tiene el ojo que le queda. Ni suelo entrar a hablar sobre la ropa que usa, por ejemplo. Y los personajes que sí tienen pelo, no pongo nunca en las fichas de qué color es el pelo, aunque luego en la natración puede aparecer (en un diálogo que digan “no está nada mal la chica morena”, por ejemplo).

    Tampoco hago distinción entre personalidad y caracter, como tú has dicho. Sobre el pasado, que también lo has dicho, sí que hablo a veces, en el apartado “personalidad”, ya que con frecuencia la gente es como es debido a su historia personal.

    Incluso los apartados edad, altura y peso los hago muy aproximados. Pondría algo así:

    Edad: Sobre los 40
    Altura: Notablemente alto
    Peso: Ha de pesar bastante ya que es notablemente fornido.

    Quizá deba ser más exacto…

    Le gusta a 1 persona

    1. Si tienes muy clara la imagen de ese personaje, tal vez no necesites escribir más. Si a ti te sirve como lo estás haciendo, entonces está bien. Si, por el contrario, se te olvida lo que habías dicho capítulos atrás y tienes que estar rebuscando para mantener la coherencia, sería buena idea anotar más cosillas en la ficha.

      Por ejemplo, si no se menciona el color de ojos en toda la novela -o novelette-, si no es importante para nada, no tienes por qué mencionarlo. Puede convertirse en un dato relevante en una novela romántica o policíaca, pero no siempre es un dato importante. Si sabes el color de ojos y quieres apuntarlo por si acaso lo mencionas, apúntalo. Si sabes que no lo necesitas, puedes dejarlo en blanco.

      Como digo en el cuarto párrafo -sí, he tenido que contarlos- no hay normas estrictas. Gracias por tu comentario y saludos 😉

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