Escritor

Personajes forasteros

10 Preguntas que te ayudarán a crearlos

Los personajes forasteros, incluyendo aquí a todo tipo de extranjeros o foráneos, han dado siempre mucho juego en la literatura. De hecho, Albert Camus tituló uno de sus libros «El extranjero».

En muchas historias, muchisisísimas, prácticamente todas, hay un forastero, alguien que no pertenece a ese lugar de una u otra manera, pero no en todas esas historias se ha aprovechado ese personaje al máximo, no se le ha sacado todo el partido que se podía sacar porque no siempre ha hecho falta.

En el título he dicho forasteros porque algo había que decir. En las películas del oeste, los forasteros no siempre eran bien recibidos, y no siempre eran extranjeros, sino del mismo país e incluso del mismo estado.

Un forastero es alguien que llega de otro lugar, que no comparte algún o ningún aspecto con los habitantes del pueblo. Y escribo pueblo porque en las ciudades suelen pasar más desapercibidos. Bueno, Cocodrilo Dundee no pasó desapercibido en absoluto, pero es que siempre hay excepciones. Si nos ponemos tiquismiquis, también puede ser alguien que llega a una casa ajena y está ahí una temporada. Lo que interesa es que ése no sea su sitio.

He mencionado las películas porque en la pantalla también es un recurso muy (¿muysisísimo?) habitual. Piensa en todas las series y películas que tienen a algún personaje, ya sea protagonista o secundario, héroe o villano, que viene de otro lugar y está de paso o de vacaciones o ha llegado para quedarse. Encontrarás una jartá de ejemplos. Si hay algo que supere a la jartá, pues eso. Jartá y tres cuartos, un kilo de jartás, no sé.

Cuánto protagonismo le vas a dar

No creas que incluir a estos personajes es algo tan fácil como decir «venga, el prota que sea español, la historia transcurre en España y voy a poner un secundario lituano que ha visto el crimen, pero que no habla bien español». Sí, va a funcionar, por supuesto, pero dependerá de cuánta importancia y protagonismo tenga ese lituano, de cómo actúe con el resto de personajes.

Si es un personaje anecdótico, que pasaba por allí cuando se cometió el crimen, que sólo aparece en los interrogatorios para crear un poco de tensión porque no le entienden, entonces vale, no tendrás que esforzarte mucho. No te hará falta explicar su vida migratoria. Pero si ya estaba antes en la historia, conocía a la víctima, va a interactuar con otros personajes, ahí te lo tienes que currar más porque tendrás que mostrar características de la nacionalidad y la situación de ese personaje. A ver, eso es si lo quieres hacer más interesante y creíble, claro. ¿Lo fácil? Que el personaje lleve unos años ya en ese nuevo lugar y conozca el idioma y la mayoría de las costumbres.

Otra opción es que sean ingleses en Mallorca, que van a restaurantes ingleses con amigos ingleses y sólo hablan inglés. Pues tampoco hay mucho más, ¿no? La historia empezaría al sacar a ese personaje de su zona de confort, que es en lo que consiste una buena trama. Tan sencillo como meter en su casa unos obreros españoles, que los nuevos vecinos sean españoles, que se pierda y acabe en otro pueblo. Bueno, seguro que a ti se te ocurre algo mejor.

¿He dicho sencillo? Pues puede serlo o no. Otra vez, depende de la escena, de hasta dónde te atreves a llegar. Si esos obreros están ahí reformando la casa y sólo intercambian, o intentan intercambiar, unas palabras con los ingleses, no te estás complicando. Si la conversación es acerca de la reforma, puede que te compliques porque la manera de construir inglesa es muy diferente de la española. Digamos que ellos están en la primera temporada de los Alcántara y nosotros estamos ya en el siglo XXI desde hace veinte años. Lo dicho, depende de hasta dónde te involucres con los personajes y sus situaciones.

Como te he dicho al principio, los personajes forasteros están por todas partes y no siempre los han matizado apropiadamente, pero no nos hemos dado cuenta.

 Aprovecha tus experiencias y las experiencias ajenas

Si tú, como yo y otros miles, estás viviendo en el extranjero, seguro que ha habido muchas cosas que te han llamado la atención, cosas cotidianas que nadie te había contado. Incluso, a veces, cuando vas de vacaciones hay algo que te llama la atención. Fíjate en eso cuando muestres a tu personaje.

Si estás en tu país, seguro que conoces a alguien que está emigrado o que es inmigrante. Habla con ellos, que te cuenten esos pequeños detalles del día a día que son tan diferentes. Qué es lo que les sigue sorprendiendo, a lo que no se acostumbran, a lo que se adaptaron enseguida, lo que les encanta de allí, lo que nunca entenderán. Toma notas de las anécdotas que te cuenten o de las que vivas tú. Esa información es muy valiosa para crear personajes más creíbles, más cercanos, más reales.

Eh, que incluso para inventarte personajes en fantasía y en ciencia-ficción, esas cosillas les pueden aportar puntos extra.

Diez preguntas, múltiples respuestas

 Hacernos preguntas es algo que siempre funciona. Aquí te dejo diez que podemos hacernos al crear a un personaje forastero. No voy a poner signos de interrogación, que lo sepas. Se entiende que son preguntas.

1. Dónde se desarrolla la trama: en el terreno del protagonista o es el protagonista el que está en otro lugar, parte de la trama en un sitio y parte de la trama en el otro.

2. De dónde es: de otro planeta, de la otra punta del mundo; de la otra punta del país, del futuro, del pasado, del más allá, del paraíso, del averno, de un mundo alternativo.

3. Cómo es el personaje: desarróllalo como a cualquier otro (aspecto físico, moral, gustos, ropa, religión, ética). Si tiene algo particularmente diferente, juega con eso.

4. Cómo reacciona a las costumbres locales, al acento local, a los horarios.

5. Cómo habla: despacio, rápido, alto, bajo, mezcla idiomas, se le entiende, tiene acento de su tierra.

6. Cómo soporta el clima local: viene de un país muy frío y no aguanta temperaturas altas o, al contrario, le gusta la lluvia y la oscuridad.

7. Qué come, le gusta la comida local, tiene los mismos horarios de comida, se adapta, sigue manteniendo los suyos, le gusta probar cosas nuevas, le resulta difícil encontrar los productos de su país para cocinar su comida.

8. Por qué está ahí, cuánto tiempo lleva ahí, está legal, está trabajando, investigando, se ha casado con un local, le han secuestrado, las circunstancias le han obligado, para escapar de su pasado, para vivir una aventura, busca a alguien, es un año sabático.

9. Qué es lo que más le gusta y lo que menos le gusta del lugar: el sol, la lluvia, la oscuridad, las terracitas y las tapas, el abierto carácter local, la costa, la sanidad, la burocracia, el coste de la vida, tener que volver a estudiar ―a su edad― en otro idioma para obtener un título que ya tenía, los primeros días de colegio, la multiculturalidad, empezar de cero, hacer amigos, hacer turismo.

10. Echa de menos lo que ha dejado atrás, a quién ha dejado atrás ―familia, amigos, a nadie, un buen trabajo, su mascota―, quiere volver en cuanto pueda, no quiere regresar, acepta que no podrá volver en un tiempo, puede ir de vez en cuando, vienen a visitarle, hay más gente de su país en ese lugar. Muestra sus sentimientos.

¿Se te ocurren más preguntas, más situaciones y emociones que añadir? No dudes en comentármelo. Ahora, te toca crear a ese personaje que llegó de…

3 comentarios en “Personajes forasteros”

  1. Muy interesante. No he comentado las entradas anteriores pero las he ido viendo conforme han ido saliendo, pero no siempre se me ocurre algo que decir.

    Es muy dificil la construcción de personajes que no viven en nuestro ambiente sociocultural, pero con un lituano aún es asequible porque es europeo y buscando en Google sobre Lituania se puede avanzar. Lo más dificil es escribir sobre personas que viven en culturas practicamente paleolíticas (tribus de la selva latinoamericana, de África o incluso de aquella isla del oceano índico donde en pleno siglo XXI aún no conocen el fuego). Sobre esto he pensado muchas veces y realmente debe ser una odisea.

    Otro tema es sobre la escritura de personajes de otras épocas. Debe ser un tema de una dificultad igual de grande que cuando se trata de otras nacionalidades/culturas. ¿Como pensaría un ciudadano del imperio romano?

    Supongo que eso es lo bueno de la escritura, que nos hace documentarnos y así hacernos más cultos.

    Un saludo Isabel

    Le gusta a 1 persona

    1. Muchas gracias por tu comentario y por leerme con asiduidad. Y lo digo con sinceridad. Aprecio mucho el tiempo de los demás, por eso me halaga que me regalen un pedacito.

      Me ha parecido un punto muy bueno el de los personajes históricos. Supongo, que no lo sé, que los hacen más asequibles para que podamos meternos en la historia y entenderlos. Habría que preguntar a escritores de novela histórica.

      Como dije en el artículo «No más LGTB+», escribimos de lo que sabemos. Y si no lo sabemos, nos documentamos, aunque, como dices, hay documentación más asequible que otra.

      Espero que te haya servido un poquito este artículo de los personajes. Saludos.

      Me gusta

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