Escritor, Sin categoría

No más LGTB+

El título puede llevar a confusión y por eso lo he elegido, para llamar tu atención. Debería ser “No sólo LGTB+”, pero no tiene el mismo impacto. Te he mentido en el título, pero no en lo que vas a leer. Por una vez, y sin que sirva de precedente, voy a decirte qué es lo que no vas a encontrar en este artículo; no quiero hacerte perder el tiempo ni que mantengas un gesto enfurruñado hasta que llegues al meollo del asunto.

No estoy en contra ni del colectivo LGTB+ ni de las personas que se sienten identificadas con él y, por lo tanto, no vas a leer aquí nada negativo acerca de ellas. No va por ahí el tema. Sin embargo, tiene relación con lo que voy a comentar. Hoy quiero hablar, a grandes rasgos, de los diferentes grupos de personas que hay por el mundo.

La comunidad LGTB+ tiene todavía poca visibilidad en la sociedad. A pesar de que, desde hace años, salen con frecuencia personajes LGTB+ en las series de televisión españolas y hay cada vez más libros con esa temática, es un colectivo que tiene que seguir luchando para ser aceptados al cien por cien.

Como escritora, sigo escuchando que deberíamos incluir esos personajes, esas historias, y ayudar, así, a que la normalización sea cada vez mayor. Estoy de acuerdo. De hecho, acabo de terminar el borrador de mi primera novelette, cuyo hilo conductor de la trama es la temática LGTB+. Sin embargo, a diferencia de otros libros, éste no ha surgido por ser inclusiva con ese colectivo, no estaba pensando en crear una historia que hablase del tema, sino que nació por una breve escena de hace años que recordé y que me llevó a hacerme preguntas acerca de la situación que cuento en el libro. No lo he escrito por cumplir mi cupo de “voy a aportar mi granito de arena” con la comunidad LGTB+; ni siquiera me había planteado contar algo con esa temática. Mi historia nació para dar visibilidad a otro colectivo olvidado en la literatura y en la vida real, y lo he hecho a través de la temática LGTB+ porque era la perspectiva que me interesaba en esta ocasión.

Y ahora voy al asunto central de este artículo: los colectivos, comunidades, grupos. Veo que muchos escritores se esfuerzan en incluir personajes e historias LGTB+, y está bien, pero ¿qué ocurre con los demás? Si queremos ser inclusivos, dar visibilidad a todo tipo de personas, ¿sabes cuántos personajes diferentes tendríamos que crear? Demasiados. No es posible dar cabida a todos por una razón muy sencilla: no los conocemos, y no podemos/debemos escribir acerca de lo que no conocemos.

Si nunca has tratado con una persona autista ni tienes información acerca del autismo, ¿escribirías una historia en la que el personaje principal tenga esa condición? Supongo que no, ni siquiera como personaje secundario. Déjame decirte que eso no te hace menos tolerante, menos inclusivo con las personas autistas. No incluirlas en tus historias no significa que no te importan, que no las tienes en cuenta. Posiblemente, no incluir el autismo cuando no lo conoces, es una manera de respetarlo porque no quieres caer en clichés ni crear personajes que puedan perjudicar al colectivo.

Lo que quiero decir es que escribamos lo que tengamos que escribir y que creemos los personajes que tengamos que crear para que la historia sea creíble, pero que, si quieres incluir diversidad por mostrar lo tolerante que eres, tienes mucho trabajo porque hay montones de colectivos de los que no habla nadie.

1. Si no es gay, pues no es gay y no pasa nada.

Y si lo es, tampoco pasa nada. Cada historia necesita sus personajes. Nos esforzamos en que el nombre encaje, los fabricamos a medida, les vamos añadiendo las características necesarias para que aporten valor a la trama, decidimos si es hombre o mujer, su edad, su estilo de vida. En algunas historias, un personaje no heterosexual puede ser importante, pero en otras no.

La mayor parte de las veces, se nota que se ha forzado la orientación sexual de un personaje sólo por cumplir. Si esa orientación necesita ser mencionada para que la historia tenga sentido, menciónala. Que la viuda del asesinado sea lesbiana puede ser muy importante para el desarrollo de la trama, pero que el amigo del protagonista sea bisexual, tal vez, sólo tal vez, no tenga ninguna relevancia, a no ser que haya tenido un lío con la viuda y eso ayude a resolver el asesinato. ¿Ves por dónde voy?

Trata a todos tus personajes por igual, dales el valor y la importancia que merecen. No los conviertas en algo que no son sólo por quedar bien. En muchas historias, la orientación sexual de los personajes no es relevante, igual que no es relevante su color favorito.

Al contrario, también funciona. Es decir, no pongas un personaje heterosexual donde encaja mejor uno que no lo es, y no des protagonismo a una mujer cuando queda mejor un hombre. Hazlo si surge así, no por cumplir.

Edad, raza, nacionalidad, religión, sexualidad…
¿Qué colectivo aparecerá en tu siguiente novela?
Image by truthseeker08 from Pixabay

2. ¿Por qué LGTB+?

Hay montones de colectivos, ¿por qué quedarte únicamente con éste? Es cierto que hay pocos personajes LGTB+, pero creo que hay aún menos personajes con síndrome de Down, con autismo, en silla de ruedas, con parálisis cerebral, pakistanís, sikhs, con más de 75 años, carpinteros, conserjes… ¿Sabes por qué sucede esto? Porque, como he dicho antes, escribimos acerca de lo que conocemos. Si en nuestro entorno no hay personas autistas, será raro que se nos ocurra una historia en la que ellas tengan cabida. ¿Todos tus personajes son menores de 50 años? ¿Por qué? ¿Has creado un personaje principal de 80 años y que sea mujer? Los que escribís fantasía puede que tengáis personajes de más de 200 años en un mundo asexual, pero es que la fantasía tiene sus ventajas.

Insisto, da a cada personaje lo que cada personaje necesita. No tiene que ser un jubilado si tu historia necesita a un adolescente. No tiene que ser pakistaní si encaja mejor un jamaicano. No me digas que es judío si su religión no tiene importancia para la trama.

Si, además escribes relato y/o novelette, tienes que centrarte mucho más en lo importante, así que no deberías entrar en detalles que no aportan nada.

3. Habla de personas, no de clichés

Si alguno de tus personajes pertenece claramente a un colectivo (todos pertenecemos a alguno), hazlo creíble; que sea una persona, no un cliché. Infórmate, investiga, pregunta. Ten en cuenta el lugar donde se desarrolla la acción porque cada país tiene una opinión diferente de cada colectivo. Por ejemplo, una persona transexual no se comportará igual en San Francisco que en Tijuana porque las consecuencias serán muy diferentes.

            En resumen, cuida a tus personajes, dales las características que necesiten, no te centres sólo en el colectivo LGTB+ (de ahí el título de este artículo), pero no lo olvides; da visibilidad a otros colectivos también -siempre y cuando sea importante para tu trama-. Llena a tus personajes de diversidad si tu historia requiere y admite diversidad. No te preocupes si no has escrito nada acerca de LGTB+ o depresión o los mormones. No significa que no les tengas en cuenta en tu vida real o que no seas tolerante; es sólo que todavía no han aparecido en tus historias.

Sí, el título debería haber sido No sólo LGTB+, pero no habría sido lo mismo, ¿verdad?

Image by Kurious from Pixabay

2 comentarios en “No más LGTB+”

  1. Hola

    Efectivamente, no habría sido lo mismo.

    En cuanto al colectivo de marras, ése que centras en tu ¿maravilloso y explícito? escrito. Sí, explícito y maravilloso. Las cosas como son. Bueno, que me estoy desviando un poco de lo que realmente quiero decir; en cuanto a este colectivo poco o nada puedo aportar, sólo diré que nuestra sociedad tiene su baremo, que es que dicho colectivo está dividido por igual en cuanto a su aceptación o no aceptación. Y ésta no es una opinión personal mía, ahí están las estadísticas (las que de verdad cuentan) de la calle. Yo, particularmente, lo asumo como un colectivo más, pero sin atreverme a conceptuarlo, sobre todo porque no quisiera extrapolarme hacia otros temas de igual o parecida índole, pero quizás más escabrosos.

    Por cierto, estimada Isabel, te comunico, para tu satisfacción, que me gusta leer las cosas que publicas en tu blog.

    Buenas tardes

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    1. Estoy convencida de que nos dejamos llevar por la corriente que más ruido hace y no nos planteamos nada más. Puede que porque trabajo con niños con necesidades especiales y porque vivo en una ciudad con mucha diversidad, yo sí me planteo la cantidad de personajes diferentes que puedo aportar a mis historias.

      Con este artículo, sólo pretendo que no nos quedemos en un único colectivo, que vayamos más allá. Gracias por comentar.

      Me gusta

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