Relatos

EL ANTI-RELATO

Atención: este relato no es apto para escritores de pro. Su lectura puede causar mareos, desgarros de córneas, arañazos voluntarios en las entrañas.

El día despertó alicaído, con una niebla pertinaz que envolvía la ciudad dándole un aspecto triste , afligido, apenado y, además, gris. A Juanillo, no le gustaba la niebla porque tenía que conducir por carreteras secundarias.

Juanillo era un hombre alto, de 42 años. Aunque era sociable, le costaba entablar conversaciones debido a su timidez. Le daba envidia la gente que hacía reír a los demás porque a él nunca le pasaba eso.

Cuando llegó al trabajo, Juanillo se encontró con Marga en la sala de descanso.

Marga llevaba trabajando en la empresa unos meses más que Juanillo y habían congeniado enseguida porque a los dos les gustaba la misma serie de televisión y la comentaban mientras se tomaban un café de máquina en la pequeña sala sin ventanas durante los 15 minutos que duraba su único descanso de la mañana.

—Buenos días, Juanillo —dijo Marga.

—Buenos días, Marga —contestó Juanillo.

—Vaya día tan gris tenemos hoy, verdad? —comentó Marga mientras preparaba su café.

—Pues sí, —afirmó Juanillo— pero para estar aquí dentro trabajando, me da igual.

—Venga, hombre, anímate, que ya te falta poco para las vacaciones y podrás ir a visitar a tu hermana y descansar en la playa al sol —dijo Marga intentando animarle.

—Es verdad, qué poco falta para mis vacaciones, poco más de una semana —respondió Juanillo más animado.

Mientras hablaban, entraron más compañeros.

—Buenos días. Hoy has llegado antes que yo.

—Siempre llego antes que tú.

—Eso es verdad. Siempre llega antes, tienes que reconocerlo.

Todos se ríen porque ha sido superdivertido. Yo no acabo de encontrarle la gracia, supongo que porque se trata de alguna vieja broma entre ellos y yo llevo apenas una semana trabajando en esa empresa. Me río igualmente para no desentonar y cojo mi café de la vieja máquina porque hoy se me ha olvidado el termo en casa.

PD.- Para saber por qué he escrito esto, lee Anti-Consejos vendo. Encontrarás una explicación tranquilizadora.

13 comentarios en “EL ANTI-RELATO”

  1. Qué misterio… Pero no parece tan pésimo, ¿no? Solo decir que la broma es realmente muy mala, pero no parece tan grave como para tachar todo lo demás de anti-relato. A ver a dónde lleva esto…

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s