Escritor

COMENTARIO DE TEXTO: Hasta que mi muerte nos separe

En los años que llevo escribiendo en mi blog de escritura (mi antiguo pero no arrinconado blog) nunca he explicado los textos. Escribo, publico, fin. Sin embargo, ya que este blog que estás leyendo es de escritora y no de escritura —fíjate en la diferencia— creo que es interesante comentar algunos aspectos de ciertos relatos porque puede ayudar a otros escritores noveles a entender y aprender cómo redactar dependiendo del tipo de historia que estemos contando.

Empiezo con el relato Hasta Que Mi Muerte Nos Separe. Si lees primero el relato, entenderás mejor los comentarios que voy a hacer. Hablaré de la longitud de las frases, que no es cuestión de “me gustan largas o cortas” (hablo de frases, no te distraigas), sino de la sensación de velocidad y confusión que queremos transmitir. Lee el relato, te espero.

Es un monólogo dentro de la cabeza de una mujer maltratada. Mejor dicho, de una mujer que quiere autoconvencerse de que no es maltratada, que no es como las demás. Intenta buscar razones, explicaciones, justificaciones. Su mente va deprisa, no tiene tiempo para analizar porque, si lo hace, se dará cuenta de que no hay justificación posible para su maltrato. Ansiedad, negación de la realidad, no aceptación de que es una víctima más. Una excusa, otra, otra, deprisa, sin observaciones. Salta de una idea a la siguiente, por eso las frases son cortas. Es como un interrogatorio en el que las preguntas no aparecen y en el que ella intenta interrumpir rápidamente con respuestas aprendidas que la ayudan a sentirse mejor.

La brevedad de las frases ayuda a crear un ritmo rápido y puede transmitir al lector sensaciones de confusión, nerviosismo, miedo, bloqueo mental… Una persona que mata por placer puede usar frases largas después del asesinato.  Sin embargo, alguien que ha matado por accidente, usará frases cortas, rápidas. Que no es que yo haya matado a alguien para comprobarlo, ni lo voy a hacer; es como imagino que sucede. Un caso más sencillo y cercano es un niño que ha roto adrede un objeto de su hermano —frases largas con conjunciones— y otro niño que lo ha roto sin querer —frases cortas porque el miedo a las consecuencias no le deja pensar con claridad—. Por eso, el texto que analizamos hoy tiene tantas frases de apenas unas pocas palabras.

No todas las frases cortas se usan sólo en esos casos, por supuesto. A veces, simplemente coincide que queda mejor una frase corta en medio o al final de varias largas para dar un respiro al lector, o para dar algo por sentado. Por ejemplo, después de describir una situación usando frases largas -o medianas-, podemos finalizar diciendo “… Por eso nunca regresó”.

¿Te has fijado que el relato tiene un único párrafo? Es otra técnica, en el caso de un monólogo como éste, que nos transmite la idea de que los pensamientos no tienen pausa larga, no distinguen entre diferentes temas (me quiere, soy una inútil, no me maltrata). Nuestra pobre protagonista une torpemente todas sus ideas como si fueran una, porque para ella lo son. Apenas respira entre frases. Necesita seguir pensando para que la razón no encuentre sitio en su mente. No hay subidas y bajadas, es un tono lineal en el punto alto de la ansiedad, que no disminuye. Separar el texto en párrafos habría dado la sensación de más tiempo pensando, de pasar ordenadamente de un tema al siguiente. No sucede así en su mente; no sucede así en el texto.

Este relato lo escribí hace ya muchos años, tal vez veinte. No he querido cambiarlo, aunque sé que puede ser mejorable. He retocado el título, que era “Hasta que la muerte nos separe”, porque creo que el posesivo da más sentido al contenido del relato.

Al escribir este monólogo, no pensé en todo lo que te he explicado (qué frases usaré, qué vocabulario, qué tiempo verbal, cuántos párrafos); simplemente, lo escribí como lo sentí. Es decir, que no siempre es necesario pensar en la técnica más apropiada para escribir algo en concreto. Muchas veces, es cuestión de dejar salir lo que tenemos en mente. Una vez sobre el papel, ya le daremos forma, o no.

Otro día te hablaré de cómo me marcó una opinión acerca de este relato y sus frases cortas. Afectó, durante un tiempo, a mi estilo redactando. Es importante aprender a reconocer la sabiduría en algunas críticas para que nos ayuden y no nos bloqueen. Pero eso, querido amigo escritor, será otro día.

1 comentario en “COMENTARIO DE TEXTO: Hasta que mi muerte nos separe”

  1. Estoy de acuerdo con la forma en que lo escribiste para expresar ese caos mental y torbellino de pensamientos, saltando de una idea a otra, en muchos casos de forma repetitiva, porque así es como funciona el coco en esos casos.

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